Minuto para el crimen sitúa al detective Nigel Strangeways en un caso donde cada detalle importa: una mujer es envenenada en plena reunión dentro de un Ministerio en tiempos de guerra. En un entorno cargado de secretos, burocracia y tensión, todos los presentes se convierten en sospechosos.
Entre documentos desaparecidos, vínculos ocultos y un crimen en apariencia imposible, Nicholas Blake construye un clásico “cuarto cerrado” donde la lógica y la observación son clave para descubrir la verdad.
