En sus páginas vas a encontrar herramientas prácticas para decir lo que pensás, manejar conversaciones incómodas y dejar de justificarte todo el tiempo. La autora combina psicología, ejemplos cotidianos y mucho sentido común para ayudarte a identificar patrones de complacencia, miedo al conflicto y agotamiento emocional que te alejan de tu bienestar.
Lo que hace diferente a este libro es su enfoque realista, fresco y sin vueltas. No propone confrontaciones agresivas ni silencios eternos, sino una comunicación clara, asertiva y consciente. Cada capítulo te devuelve poder personal, mostrándote que podés ser educado sin ser sumiso, empático sin olvidarte de vos y firme sin caer en la agresión.
Leer Cómo mandar a la mierda de forma educada es aprender a elegirte, a cuidarte y a relacionarte desde un lugar más sano y auténtico. Es un manual imprescindible para quienes quieren vivir con menos desgaste y más tranquilidad.

